Campesinos advirtieron de futuro colapso en la Durango-Mazatlán

Derrumbes en la supercarretera propiciaron que fuera cerrada al tránsito Foto: Difunet

Derrumbes en la supercarretera propiciaron que fuera cerrada al tránsito
Foto: Difunet

Los representantes de los 32 ejidos de los estados de Durango, Sinaloa y Nayarit que conforman el Movimiento por la Justicia Agraria advirtieron constantemente desde junio pasado sobre las irregularidades que presentaba la construcción de la carretera Durango-Mazatlán, no obstante, las autoridades los ignoraron y siguieron con el proyecto que tuvo un costo superior a los 29 mil millones de pesos.

Ernesto Pérez Virgen, representante de los ejidatarios afectados por la construcción de la supercarretera afirma que “es responsabilidad de los legisladores federales del Congreso de la Unión iniciar una investigación en cuanto a la calidad de la obra y, los congresos locales de Durango y Sinaloa, pronunciarse con firmeza porque se realice una investigación urgente sobre este tema”.

El Canal 10.1 HD Durango y el diario El Debate dieron a conocer imágenes de los derrumbes registrados en uno y otro estado desde el kilómetro 143 hasta el 177 de la llamada “súper carretera” del lado de Durango, tras el paso de la depresión tropical Sonia, además se indica una fractura en el kilómetro 224, aunque los reportes indican por lo menos 20 desprendimientos menores, mientras que en Sinaloa los daños no son menores.

El pasado 20 de septiembre, en conferencia de prensa, los ejidatarios presentaron fotografías y videos del mal estado de la supercarretera, “desde hace tres meses hemos expresado cómo la mala planeación y ejecución de la obra por las empresas Omega y la española Aldesa, entre otras, ha propiciado que aún antes de la presunta inauguración de la supercarretera, ya sufra problemas de deslaves, desgajamiento de cerros y la semana pasada, la fractura y caída del terraplén en los kilómetros 153 y 154, donde se lesionó por segunda ocasión la instalación de fibra óptica y hay fisuras en los túneles Leoneras I y II”.

Asimismo, el representante de la Comunidad Chavarría Nuevo, Filemón Valenzuela Alemán expresó que en el trayecto del Puente Baluarte a Santa Lucía, en Sinaloa, existían tramos en donde todavía no estaba lista la base hidráulica, la cual debe dar soporte a la carpeta, ya que se está humedeciendo porque el periodo de lluvias no sólo alcanzó, sino que rebasó los tiempos de las constructoras.

Aquella ocasión Valenzuela expresó que era importante decir “que la base hidráulica debe estar completamente seca, antes de poderle poner la carpeta asfáltica, pues de lo contrario se bacheará constantemente y su estructura carecerá de fuerza para aguantar no sólo las condiciones climáticas de la sierra, sino también el paso constante de vehículos de gran tonelaje”, agregó el dirigente.

Si quieren terminar la carretera en las condiciones actuales de humedad, la cinta asfáltica en mencionado tramo permanecerá en constante mal estado, convirtiéndose en un riesgo permanente, expresó el ejidatario, declaraciones que no sólo fueron desoídas, sino minimizadas por el personal del Centro SCT de Durango.

Posteriormente, el 26 de septiembre pasado, los ejidatarios denunciaron que el huracán Manuel que dos semanas atrás había afectado la costa de Sinaloa, también dejó su huella en la sierra al causar daños a dos túneles donde aún se construía la autopista Durango-Mazatlán.

En ese momento, Alemán Valenzuela, insistió en que “cada día se pone más en evidencia que, como hemos dicho, la obra está siendo realizada con muy mala calidad y si ya se estaba cayendo aún antes de su estreno con las lluvias normales de la temporada, nos preguntamos ¿qué pasará cuando venga otro huracán y ya sufra el deterioro del servicio?”.

Hoy, con el paso de la depresión tropical Sonia, que ni siquiera impactó directamente a Mazatlán sino que pasó muy al norte por Navolato, el deterioro, los derrumbes y el mal estado general de la “súper carretera” Durango-Mazatlán ha quedado en evidencia.

 

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