Convenio firmado entre CDHDF y ITDP tiene como objetivo garantizar el derecho a la movilidad: Bernardo Baranda Sepúlveda

Foto: CDHDF

En la inauguración del Foro Internacional sobre el derecho a la movilidad el Ombudsman capitalino, Luis González Placencia, señaló que el microbús, uno de los transportes más utilizados en la ciudad de México, también es uno de los más inseguros, y que ponen con más frecuencia en riesgo la vida y la integridad de las personas en el Distrito Federal.

El Presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) mencionó que en los últimos seis años, 122 personas fallecieron involucradas, ya sea con accidentes de tránsito o por otras causas, en el tenor del uso de microbuses, además de que es uno de los contextos en donde más ocurren asaltos, y donde falta capacitación de los choferes.

Señaló que la Tercera Visitaduría de la CDHDF se especializa en temas que, como el de la movilidad, se engloban en el concepto de Seguridad Humana. Indicó que un número importante de quejas dan una idea de la problemática de la ciudad, como la disponibilidad y capacidad del transporte público.

Agregó que también se tienen quejas asociadas a cómo se dan las concesiones, si se hacen o no las valoraciones a los choferes, quejas asociadas a la accesibilidad de todos estos transportes. Refirió los esfuerzos del Gobierno de la ciudad para hacer más accesible el transporte público, “lo cierto es que esa accesibilidad hoy por hoy no es universal”.

Hizo énfasis en que la movilidad está estrechamente relacionada con un conjunto de derechos que están involucrados con la vida y la integridad de las personas, con el medio ambiente y el derecho a la buena administración.

Por su parte, el Director del Instituto para el Transporte y el Desarrollo (ITDP), Bernardo Baranda Sepúlveda, señaló que siendo el transporte público el más usado para realizar los viajes en la ciudad de México, por equidad y justicia tendría que ser mucho más valorado y de mayor calidad.

Señaló que alrededor del 80% de los viajes que se realizan en transporte público se hacen en tiempos largos, de manera que se tiene que pensar en las condiciones en las que se hacen, el tipo de vehículos, la información al usuario, la comodidad y las frecuencias.

Explicó que el Convenio firmado entre la CDHDF y el ITDP el pasado mes de abril tiene como uno de sus objetivos enfocarse en el marco institucional, en cómo volver al marco actual operativo, con mejores incentivos para los prestadores de servicio, que las autoridades regulen y que tengan mejor alineados los incentivos para prestar un servicio de calidad a la ciudadanía.

El Derecho a la ciudad

En su conferencia magistral, el geógrafo y urbanista catalán, Jordi Borja, destacó que en la situación económica y política dominante, el discurso que se hace sobre lo urbano es un discurso falso, “porque se dice que tiene que haber cohesión social, competitividad, sostenibilidad, gobernabilidad, pero es imposible en una economía especulativa como la que domina hoy, satisfacer todos estos criterios que dicen que deben tener las políticas urbanas”.

Criticó las estadísticas de organismos internacionales respecto a la población urbana y la rural, “son una mentira y una vergüenza esos datos; porque si bien la urbanización en América y en Europa es de 90% de la población, una gran parte de ella está más o menos urbanizada, pero no vive en ciudades, vive en guettos, en elementos fragmentados, en periferias difusas, confusas y profusas”.

Es decir, agregó, no tenemos un mundo de ciudades, tenemos un mundo urbanizado, porque la urbanización no nace de los planes, quien hace la urbanización son los poseedores del capital, los gobiernos en distintos niveles, a través de las políticas de infraestructura, de cómo regulan o no los sistemas de créditos, de hipotecas, cómo no se apropian de las plusvalías urbanas.

Aseveró que todos los gobiernos han contribuido a un boom inmobiliario que ha provocado una crisis que ha afectado al conjunto del mundo.

El costo de esto se traduce en la difusión urbana, situación que hace insostenible a la ciudad; en fragmentación física, que se convierte en un elemento de segregación social, en exclusión, así no hay ciudad; las áreas centrales tienden a especializarse; hay problemas de movilidad, más allá del transporte público, hay problemas de accesibilidad, y por tanto de visibilidad, es decir, no existes como ciudadano”, agregó.

Expuso que la realidad urbana es muy contradictoria. Mencionó las conclusiones de un libro que publicará próximamente en el que señala que los actuales territorios metropolitanos cuestionan la idea de ciudad, “son vastos territorios de urbanización discontinua, fragmentada en unos casos, difusa en otros, sin límites precisos, con escasos referentes físicos y simbólicos que marquen el territorio”.

Son espacios públicos, pobres y sometidos a potentes dinámicas privatizadoras, caracterizadas por la segregación social y la especialización funcional a gran escala y por centralidades clasistas convertidas en parques temáticos o certificadas por ofertas de consumo. “Esta ciudad es una no ciudad. Es a la vez la expresión y reproducción de una sociedad a la vez heterogénea y compartimentada o guettizada es decir, mal cohesionada”, acotó.

Indicó que los procesos actuales de urbanización muy especulativos han promovido una destrucción del capital físico y humano, para hacer expresiones lucrativas a corto plazo, pero que después quedan en nada.

“El tipo de desarrollo urbano que ha prevalecido en el mundo de economía de mercado es insostenible”, sostuvo el catedrático.